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El monto del Presupuesto General para el 2020 que radicó el Gobierno este lunes en el Congreso de la República tiene un monto total de 271,7 billones de pesos, según anticipó EL TIEMPO, lo que además de tener un incremento de 9 por ciento con respecto a la cifra que actualmente se ejecuta para la vigencia 2019, coincide con el cálculo realizado por este medio el 24 de julio pasado ($ 269 billones).

$ 33,4 billones (12,3%) corresponden a gastos de personal, $8,7 billones (3,2%) a adquisición de bienes y servicios, $ 126,2 billones (46,4%) a transferencias de ley, $2,5 billones (0,9%) a comercialización y producción, $59,3 billones (21,8%) al pago del servicio de la deuda, $40,4 billones (14,9%) a inversión, y $1,2 billones (0,4%) a otras cuentas.

He aquí el cálculo previo realizado por EL TIEMPO

“Los recursos de inversión para 2020 logramos mantenerlos en 40 billones de pesos”, confirmó el ministro de Hacienda, Alberto Carrasquilla. Esto implica que este rubro, en el proyecto de presupuesto del próximo año, que será radicado este lunes, cuando se cumple la fecha límite, tendría una reducción de 14,5 por ciento en comparación con los 46,8 billones que se destinaron para la presente vigencia.

La carta presupuestal completa se podrá conocer una vez radique el Gobierno el documento (este lunes), pero, mientras tanto, las cifras que contempla el Marco Fiscal de Mediano Plazo (MFMP) permiten hacer algunas aproximaciones, según las cuales, para el funcionamiento del Estado se asignarían unos 175 billones de pesos, desde los 166,4 billones (dato fiscal) que se están manejando en la actualidad.

Hay que recordar que este rubro incluye varios gastos inflexibles, como los que se requieren para el pago de salarios del personal que labora en el sector público, pago de pensiones públicas y transferencias a las regiones, entre otras.

El tercer gran rubro del presupuesto general es el que se dirige a cumplir con las obligaciones de la deuda pública. Por el momento, en el MFMP está establecido que en el 2020 se destinarán 33,4 billones de pesos a los intereses de deuda, cifra a la que aún le falta agregarle un par de piezas, toda vez que la carta financiera del país establece un monto total para el servicio de la deuda, del cual, además de los intereses, también hacen parte las amortizaciones a las obligaciones adquiridas, comisiones financieras y aportes al fondo de contingencias (para contar con recursos por cualquier eventualidad jurídica o natural).

Las aristas de la deuda

Hay que recordar que la deuda neta del Gobierno central que se tiene prevista en el 2020 será el equivalente al 48,9 por ciento del producto interno bruto (PIB), según el MFMP.

Durante el 2019, el país está destinando 22,8 billones de pesos a las amortizaciones de la deuda, además del pago de intereses ($ 29 billones).

Desde esa perspectiva, sin que sean las cifras definitivas, y teniendo en cuenta la austeridad en el gasto para cumplir con las metas de déficit fiscal previstas en la ley de regla fiscal, el presupuesto del 2020 no podría tener un crecimiento muy alto, por lo que se calcula que estaría alrededor de los 269 billones de pesos, frente a los 258,9 billones que se tienen en la actualidad.

Baja en la inversión siempre es polémica

Uno de los puntos que por tradición generan polémica alrededor de la propuesta presupuestal que el Gobierno lleva al Congreso tan pronto es radicada en el Legislativo es el de la inversión, toda vez que la cifra definida debe ser distribuida entre 30 sectores que hacen parte del presupuesto.

De hecho, en días pasados, aún sin ver la luz el proyecto del 2020, se encendió la controversia tras el envío de cartas por parte de Planeación Nacional a varios sectores en las que les anunciaba un fuerte recorte. En el caso de la Justicia Especial para la Paz (JEP), según divulgó su presidenta, Mirtha Patricia Linares, la misiva indicaba reducción del 30 por ciento, a lo que el Gobierno respondió después que el proceso de elaboración de la carta financiera todavía no había concluido.

Por el momento, lo claro es que sí habrá un fuerte apretón, según la cifra de inversión mencionada por Carrasquilla, la cual sería equiparable a los recursos de inversión que el país dispuso en el 2018, que fueron de 39 billones de pesos. En el 2017, inclusive, fueron más altos que los estimados para el próximo año (de $ 41,2 billones).

No obstante, según la tendencia de lo que sucede en el Congreso con el proyecto de presupuesto, el Gobierno se permite un margen de maniobra con las cifras, de manera que puedan redistribuir los recursos (en el debate) entre los tres grandes rubros: funcionamiento, inversión y deuda, y poder así mover los números a algunos, ante la avalancha de peticiones que hacen desde cada sector para que les suban montos.

Tomado de: CESLA